Senderos y Lagunas

•24/03/2009 • Dejar un comentario

Pasillo de Faces y Chaguaramos

 

Caminaba por los caminos verdes.

Entre montañas y senderos,

entre cascadas y sonrisas.

Hacía equilibrio y me desmoronaba,

soñaba y cantaba.

Estaba tranquila, en paz,

como alguna planta sin depredadores.

El agua sobraba, todos tomaban de ella.

Nadie moría de sed, la tortura no existía,

y dinero solo era una palabra inventada.

Un mundo perfecto, equilibrado, feliz.

Las palmas de las manos agitandose en el aire,

una sonrisa haciendole cosquillas a otra,

la piel al desnudo, sin ser esclava o fantasía ajena.

Inocencia perfecta, alaridos sinceros,

felicidad complaciente, miradas eternas.

Placer en el verde. 

 

V.

Nuestra Tregua

•24/03/2009 • 1 comentario

Física

Esta es mi tregua,

y te la ofrezco completa.

Si me regalas tus ojos suaves,

te regalo todos mis instantes.

Si me ofreces tu cariño espeso,

te ofrezco todos mis recuerdos.

Si me dejas tu luz de noche,

te responderé sin reproches.

Si permaneces a mi lado,

te seguiré alumbrando.

Esta es mi tregua,

y te la ofrezco completa.

 

V.

Esta Noche

•24/03/2009 • Dejar un comentario

En el medio de la noche

 

La noche me espera con brazos abiertos,

me nubla la visión y me asusta,

me espera y me carcome,

me hace sentir vacía.

 

La noche me mira fijamente,

lee mis pensamientos y actúa,

transforma las horas en desiertos,

rasguña mis labios y duele.

 

La noche me desdicha y me niega,

invade todos mis sentidos,

me ahoga en sus pensamientos,

y ya no me deja ver.

 

La noche,

me ahoga, me calla,

me besa, me mata.

 

V.

Nostalgia

•12/07/2008 • 1 comentario

Derivada Interna

 

Todos se me escapan…

Como la nieve derritiéndose en el campo.

Como sombras proyectadas en mis sueños.

Como lápices desgastándose con el tiempo.

Como tus manos alejándose de mi cuerpo.

 

El tiempo es olvido.

Y todos se van.

 

V.

Descripción

•10/05/2008 • Dejar un comentario

Caleidoscopio

 

 

La luz titila sobre mis ojos,

Mi mente esta iluminada,

La sensación es indescriptible,

Se respira paz, se siente paz.

 

Las lágrimas ya no existen,

No hay intoxicaciones,

Las sonrisas son puras,

El aire dejo de ser espeso.

 

Mi mundo es especial ahora,

Tiene que ser compartido,

Mi intención respira colores,

Los deseos dejaron la vanidad.

 

Este es el comienzo.

 

V.

¿Felicidad?

•24/04/2008 • 1 comentario

Octopus's Garden

 

Existen dos tipos de felicidad: la condicionada y la no condicionada.

La felicidad condicionada tiene muchas virtudes: es fácil de conseguir y causa una euforia sumamente placentera. PERO por ser una emoción condicionada nunca podrá ser permanente, siempre va a depender de ese algo o ese alguien que la causó.

Por otro lado, la felicidad no condicionada es extremadamente difícil de conseguir pero, sin duda alguna, al final será permanente por ser netamente independiente de todos aquellos factores externos a la persona. La felicidad no condicionada es la felicidad perfecta e ideal porque una vez conseguida tu mente permanecerá en paz de manera constante.

La infelicidad y el sufrimiento suelen ser generados por los deseos extremos y la vanidad personal; una vez que renuncias a todos los deseos existentes y empieces a darte cuenta de que tu mente y su desarrollo es lo más importante en la vida, entonces ese será el momento en que empezarás a disfrutar de la dicha de estar tranquilo, pasivo, y feliz.

Los deseos son producto de la ignorancia. Usualmente son generados por la sociedad y la influencia que ésta tiene sobre nuestros pensamientos conciente e inconcientemente. 

Renunciar a todo es la alternativa más directa. ¿Qué nos puede conducir a la felicidad? Ser honesto, no mentir, evitar el sufrimiento a otros seres vivos, evitar conversaciones vanas, evitar caer en las manos opresoras de los prejuicios sociales, alejarnos de la apatía… definitivamente son factores que pueden conllevarnos a esa felicidad legítima, pura e incomprensible para muchos.

¿Por qué no intentarlo?

 

V.

Caleidoscopio

•10/04/2008 • Dejar un comentario

Caleidoscopio

 

Quiero crecer como creció el girasol gratinado,

volar, correr y comer letras de colores,

amarillentos huracanes invaden tu jardín,

eso es lo que hay para reír y degustar.

 

Hongos flotantes ahogan mis gemidos, 

en medio del frío, en medio del calor,

en medio del hielo y de la nada,

solo necesitamos algunas razones para ser.

 

Música, sonidos y extras invaden mis antenas,

los dedos duermen durante la madrugada,

parece un gran laboratorio de excursiones,

parece una tormenta con estratosfera volátil.

 

Tengo un libro para regalar, pero dejo de existir,

tengo luciérnagas que me sonríen sin fin,

el sol esta saliendo por el lado contrario de ayer,

la luna ya esta completa y podrá desaparecer.

 

V.

Prudencia Innecesaria

•21/03/2008 • Dejar un comentario

Sans Souci

 

Exaltado la observa en silencio, en el más preciso de los cuidados para que ella no note su nerviosismo y su torpeza: coloca las manos en sus bolsillos para ocultar el sudor, cuando ella voltea él juega con las piedras postradas en el suelo, oculta su mirada. Sin embargo, sus intentos son fallos, ella lo nota, sabe que algo extraño pasa en cada entraña de él, busca mirarlo a los ojos, él actúa de manera misteriosa, voltea para lados inimaginables ocultándose bajo aquella calidad fingida que a nadie engaña. Ella ríe, él se sorprende.

Él empieza a pensar que no debería estar allí, que no vale la pena, que debería continuar su camino y dar aquella batalla interna, que ha llevado consigo durante meses, como vencida. Pero algo le olbiga a quedarse. Ella le obliga a quedarse, está tentado a permanecer a su lado por siempre si fuera necesario. Cuando no pudo soportar más se quedó observando el rostro de ella, haciendo caso omiso a su timidez consiguió lo que más anhelaba en ese instante, una mirada amorosa… a pesar de ser un momento feliz (uno de los más felices en la vida de él) decidió pararse de dónde estaba sin despedirse, esa extraña manía de arruinar lo perfecto. 

Ella no comprendía la actitud de él, sin embargo omitió una vez más sus rarezas y decidió llamarlo con un grito esperanzado. Él se devolvió y ella, tomando su rostro entre sus manos, pronunció las palabras que marcarían un cambio radical en la vida de él…

 

V.

Entre Segmentos y Murciélagos

•22/02/2008 • Dejar un comentario

Vorryz

 

Este sin fin de emociones que alberga la noche,

tu sombra invadiendo cada segmento de mi piel,

tus ojos enfocados en el misterio de la eternidad,

deambulamos juntos entre nuestros brazos y labios.

 

 

El enigma es incondicional ante nuestros gestos,

la oscuridad se alberga en nuestros pensamientos,

recorremos cada centímetro de lo desconocido,

tus labios se sosiegan exhaustos sobre mi pecho.

 

 

Me has poseído para formar parte de tu especie,

entregue hasta la última gota de placer necesario,

somos adictos a nuestros tenebrosos impulsos,

la persistencia se apoderara de nuestras almas.

 

 

Ahora es el momento.

 

V.

Monstruos

•20/01/2008 • Dejar un comentario

 

 

Sangre Verde

 

Monstruos que ríen, gimen y lloran,

avergonzados por sus prejuicios,

entristecidos por su destino,

sienten impotencia.

 

Monstruos que sangran, sudan y roban,

miran de reojo cuando rasgan la cama,

sufren sus insomnios, viven sus sueños,

también sus pesadillas.

 

Monstruos que invaden todo lo que somos,

ahogándose con sus propios venenos,

aniquilándose con sus propias garras,

con sus propios gestos.

 

Monstruos desastrosos como yo,

asesinando sus propias voces.

Monstruos frágiles como tú,

manejando verdades a su antojo.

 

Monstruos que se disipan entre la niebla,

temblando a media noche por sus miedos.

Monstruos escondidos tras los arbustos,

como los deseos más inmorales.

 

V.

Abandono Propio

•08/01/2008 • Dejar un comentario

Arnaldo

El poder del otro te arrastra y te hunde.

dejándote pulcro y humillado.

 

Supones que así es la vida,

supones que ese es tu destino,

servir de experimento y alimento

para los que desean dominar el mundo.

No estas consciente de que la vida

es justamente todo lo contrario,

no lo piensas demasiado,

ni te preocupas en cuestionarlo.

 

Consideras que eres feliz de ese modo,

y sin más ni menos buscas a otro poderoso

que se interese en tu sumisión y auto abandono

para así arrastrarte con la humillación, nuevamente.

 

Por más que me lo expliques, no lo comprenderé.

Es asqueroso verte así, con cicatrices en el orgullo.

Y más repugnante es ver tu satisfacción,

cuando te pisotean sin parar.

 

Es hora de que despiertes y hagas caso

a tu propio reloj, ya no queda mucho tiempo.

 

No disfrutaras nada como debes.

No mientras sigas con esa actitud indiferente

e impasible hacia el reflejo del espejo y del mundo.

 

No seguiré apoyando tus decisiones.

Me voy a alejar de tu masoquismo social,

no quiero convertirme en alguien como tu, 

no quiero ser experimento de humillación.

 

V.

Jardín Botánico

•02/12/2007 • Dejar un comentario

Donatella

 

Nuestras vidas entrelazadas entre árboles e insectos.

Juntos, en aquella tarde de noviembre, sonreíamos.

Caminamos hasta que las piernas nos reclamaron.

Nos sentamos frente a frente y nos contemplamos.

 

Las miradas cómplices y los gestos coquetos.

El silencio formaba parte de nuestro entorno.

La intensidad de las miradas se incrementaba.

Mis pensamientos volando como impulsos libres.

 

Tus manos acercándose y acariciando mi rostro.

Mis manos, cubriendo mis gestos, no te detenían.

Los deseos apilándose en el aire que nos rodeaba.

Todo pudo ser en aquel momento, y no fue.

 

Hoy existe el arrepentimiento de la prudencia,

los árboles siguen esperando la próxima visita,

donde podamos, finalmente, cumplir todos los

deseos que siempre hemos querido cumplir juntos.

 

V.

Desamor

•23/11/2007 • Dejar un comentario

Geometría

 

I

A veces se me olvida quién es él.

¿Quién es ese desconocido que me ofrece 

su amor para siempre?

Esas manos, que toman mis manos,

y que poco a poco bordean mi figura…

¿De quién son esas manos?

Se me ha olvidado quien es él.

Sus ojos ya no tienen brillo para mí.

 

II

A veces se me olvida quien es ella.

¿Quien es esa chica que se encuentra entre los brazos

del hombre con mirada amorosa?

Ese rostro frío y distante, que alguna vez

creyó en lo imposible…

¿A quien pertenece ese rostro?

 

Se me ha olvidado quien es ella.

Sus ojos ya no brillan como antes.

 

V.

Zoo en el Desierto

•24/10/2007 • Dejar un comentario

pato verde

 

Hoy estaba paseando por un desierto lleno de aves tristes con alas asimétricas, mi intención era llegar a un mundo imaginario de nubes donde podría por fin alejarme de la cotidianidad épica que el mundo tiene últimamente (y que en verdad detesto), pero algo me detuvo, y ese algo era un lindo patito de esos que tienen el cuerpo gris (con pinceladas azules o moradas, no lo se) y la cabeza verde, y como ya he dicho, el verde es el color mas hermoso del mundo, y como el tenia la cabeza verde decidí prestarle atención, aunque en verdad, todos los patos del mundo me caen bien, con sus sonidos raros y sus plumas bonitas… en fin, el pato se me atravesó y seguidamente se acercaron otros dos idénticos a el, pensé “oh, trillizos, que divertido” y me puse a conversar con ellos, hablaron del existencialismo pateluico androinico y fue súper divertido, definitivamente salí de lo cotidiano, ahí supe que estaba llegando al mundo de las nubes.

Luego de despedirme de los tres patitos trillizos continué mi imaginado camino. No paso mucho tiempo antes de que una manada de hermosas garzas de patas largas (muy parecidas a replicas gigantes de mosquitos patas blancas) se me acercaran, interrumpiendo una vez mi camino. Ellas no eran tan intelectuales como los patos, pero eran muy agradables, tenían personalidades humildes y gentiles, tenían hambre y sed, así que decidí darles un poquito de mis sobras de galletitas de avena (espero que la avena no las haga mal, pense), fue un momento gracioso, me quedaron algunas anécdotas que prefiero reservarme para la vejez…

Al continuar mi camino, me sentí feliz, muy feliz por haber ayudado aunque sea un poco a esas hermosas garzas llenas de amabilidad y dulzura, y también por haber aportado nuevas ideas de discusión a aquellos patos trillizos y verdes. Supe que mi destino era encontrarme con todas esas aves, para dejar de pensar que estaban tristes, y para llegar al mundo de las nubes imaginarias con un sentimiento de paz realmente único. Y así fue.

 

V.

La Estancia

•15/10/2007 • Dejar un comentario

Tronco UCV

Nos encontrábamos allí, sentados en la grama,

al cuidado de un sol tímido escondido tras las nubes,

respirando aquel aire resplandeciente que nos hacia reír,

estancados en la cúspide de la felicidad instantánea.

 

Repentinamente, éramos los únicos allí.

Refugiados entre nuestros besos y un paraguas.

 

V.

Misterio

•29/09/2007 • Dejar un comentario

ojo de k

 

Huía de aquel horizonte misterioso,

Solo corría, sin detenerme,

Mis pies dejaron de pisar tierra,

a mis brazos se le anexaron alas,

seguía huyendo y temiendo,

temiendo que ese algo me alcanzara,

miré fijamente al sol, me sonreía,

lentamente empezó a derretir mi piel.

 

Nunca sentí. 

 

V.

Fotografía

•07/08/2007 • Dejar un comentario

Poser

 

I

Rostro traslucido y cerámicas verdes,

el viento envuelve cada poro suyo,

el silencio es victima de aquel cuerpo,

la sombra elabora un misterio.

 

II

Piel que deslumbra a la mente,

dulces mejillas que causan deseos,

un caparazón de lamentos,

algo oculta y algo protege.

 

III

Deudas sentimentales hacia esas manos,

gestos indignantes que causan revuelo,

la fe que se apaga y recorre su cuerpo,

oculta algo más que sus pensamientos.

 

V.

Elección Vocacional

•08/06/2007 • Dejar un comentario

Azulado - Rosado

 

Con tela rosada secare tu sudor,

aprenderé a no fumar sobre tus cabellos,

prometo que seré lo mejor que te ha pasado,

y hasta es posible que exista un viceversa.

 

No muchas cosas tienen sentido en mi,

aun así sabes bien que te pertenezco,

se que no le debes nada a nadie, 

pero juro que soy buena acompañante.

 

V.

Consejos de una Hormiga

•21/04/2007 • Dejar un comentario

hormiguita sacando la lengua

 

     Por un momento sientes que dejas de ser el protagonista de tu vida, y lo que sueles sentir día a día ha desaparecido convirtiéndose en un adormecimiento inusual pero cómodo. Empiezas a sentir tranquilidad, no sientes las manos (tampoco el paladar), la sed por fin ha cesado, la migraña se ha calmado (pero sabes que pronto volverá a quejarse), ríes continuamente esperando ese momento donde ya nada cobra importancia (aunque sea por un instante), hablas sin parar, temiendo que se escapen palabras que deben permanecer sedadas, haciendo un esfuerzo nunca antes realizado por cuidar aquellas pesadillas internas que todos desconocen (siempre has preferido el silencio antes que las lágrimas); al ritmo de una canción que has tenido toda la tarde en las venas empiezas a sonreír, cantas (casi nunca lo haces), y te das cuenta en ese instante que cada palabra que sale de ti es altamente incomprensible. Piensas por un instante en por qué todo parece divertido y patético a la vez, pero no te importa profundizar mucho (prefieres dejarle el trabajo a tu otra vida).

 

V.

Desidia Antagónica

•06/04/2007 • Dejar un comentario

 

División

 

Se mira al espejo y sonríe.

Nuevamente se siente atrapada

en ese protagonismo inútil

y nauseabundo que nadie entiende. 

Ese absurdo protagonismo infame

Que invade todo lo que la rodea

y empieza a enfermarla.

Siente que nada de lo que está allí

es merecido. Todo es una pérdida

de aire e intenciones.

Ya no aguanta la situación,

no sabe qué hacer al respecto.

Se resigna y sigue actuando 

De manera normal y reflexiva;

temiendo que la realidad la invada

y le haga renunciar a aquellos

mundos paralelos que crea en su

imaginación sin descanso.

Teme, en verdad lo hace,

y de forma muy consciente.

 

V.

Desidia Ondulante

•20/03/2007 • Dejar un comentario

 

Tres Ciclopes

 

Su rostro esta inmerso en aquellos pensamientos

protegidos con la mas alta de las murallas imaginarias.

 

Se oculta tras sus propios pasos,

como quien deja el pasado abandonado

mirándolo con un desganado desprecio,

regocijándose en aquella apatía que nadie entiende.

 

Se arrastra lidiando con todos esos deseos,

que probablemente nunca se lleguen a cumplir.

 

No sabe con exactitud a que llevara la espera eterna

y forzada de aquellas pretensiones

que lo mantienen alerta

y en constante angustia.

 

A la deriva de aquel lugar,

donde los pensamientos mas puros

son controlados por fuerzas mayores,

logra comprender que sin su constancia

estaría muerto.

 

(deseando por un instante que su destino 
hubiese tomado un camino distinto)

 

Decide contraatacar.

 

Se olvida de los segundos que pasó frente a ese pasillo,

recordando de maneta indignante, las veces en que

alzo sus propias manos por encima de sus prioridades

por solo anhelar aquella vida que no le toco vivir.

 

Omite, de una vez por todas,

las emociones que allí solían nacer.

No es imposible el olvido.

No mientras él lo crea.

 

V.

Un Extraño Sueño

•05/03/2007 • 1 comentario

Bambú

 

     He decidido crear un muro libre de pretensiones vanas. Un muro. Quizás no muy alto, tampoco muy bajo, y probablemente lo pinte de verde, el verde me da confianza, ¿a ti no? También pensé en pintarlo de azul, pero decidí que no lo haré, porque el azul me da sueño y si me da sueño ¿quién cuidará mi muro? No tiene sentido, entonces sí, eventualmente será un muro verde, no muy claro pero tampoco muy oscuro. Tendrá fantasmas, elfos, hipocampos voladores, misterios, verdades, murciélagos, oráculos y muchos disparates. Mi muro verde será maravilloso. No tendrá fotografías, pero sí mucha imaginación. Estoy entusiasmada, por fin separaré lo cruel de lo hermoso y las pesadillas de la felicidad. Con el tiempo le agregaré más cosas, pero mientras tendrá lo ya mencionado… Quizás le agregue un árbol de otoño y varias melodías. Será verde y podré navegar en él. Compondrá millones de sonrisas instantáneas y será genial (y verde). Tendrá bloques hechos con sentimientos (no son muchos bloques, pero sí los suficientes). Quizás le agregue un crucigrama y un par de enigmas. Mi muro no tendrá pasado ni memoria errante. Será verde. Posiblemente te haga feliz a ti también. Será hermoso y único (sin llegar a parecer ridículo). Le daré todos mis lunares y mi ombligo con dueño, para que tenga su propio centro. Le instalaré un portal del tiempo para conocer el futuro. Será verde y será mi muro. También tengo pensado agregarle un espiral, de esos que te hacen reír hasta que el tiempo lo permite. Habrá muchos despistes, palabras al azar y franquezas. Y será verde.

 

V.

Menú Inusual

•06/11/2006 • Dejar un comentario

Oleaje

 

Civiles disfrazados de notas musicales atacaban mi casa mientras yo luchaba contra los taxis para evitar sus acosos. Decidí omitir el ataque y continuar en mi lucha, hasta que los autos se alejaron por voluntad propia. Aparecí en un gran desierto y lo único que pude distinguir, a pesar de mi visión borrosa, fue una tuna roja. No se que le ocurría pero me vio con mala cara, así que decidí mirarla de la misma manera. Seguí recorriendo el desierto, como si nada. En el aire sobrevolaban aviones que sonreían de una manera bastante particular, creo que estaban cortejando a las nubes, pues en sus manos azucaradas sostenían hermosas flores voladoras. 

Antes de que me diese cuenta llegue a mi destino, no se muy bien como lo logre, ya que supe que era mi destino cuando llegue y no antes. Estoy segura que era mi destino, porque lo decía en el cartel. Era un lugar bastante verde, con colchones inflables verdes donde había ardillas brincando y brincando sobre ellos, parecía que no se cansaban. Extrañamente el suelo estaba cubierto por fantásticas hormigas de colores, eran de plastilina, eran iguales a las pocas que habitaban en mi casa, siempre pensé que eran producto de mi imaginación, pero esta vez eran reales. De fondo se oían mis canciones favoritas, y al final de un pasillo se encontraba el maravilloso muro verde que una vez pensé en construir. Nunca había sentido lo que sentí aquella mañana. Todo era tan pero tan confortable que se me hacia confuso, pero sin dudas decidí refugiarme en el muro aquel y quedarme allí para siempre, y así perderme en un embriagante espiral.

 

V.

La Espera

•03/11/2006 • Dejar un comentario

Un día cualquiera

 

El espacio que nos separa,

es más profundo de lo que se ve.

 

Las noches en las que el reloj

se desvanece, parecen eternas.

 

Los sueños pueden ser confusos,

tanto como nuestra realidad.

 

La naturaleza ya no tendrá compasión,

no apreciará los gestos tardíos.

 

Reacciona.

Tu nombre también esta en las nubes.

 

¿Cómo llegamos a esto?

 

V.

Un Cambio

•16/09/2006 • Dejar un comentario

Ella, simplemente, me hipnotizaba.

La cordura de sus ojos me hacía voltear 

permanentemente a observarla.

En silencio, la euforia interna me invadía en cada segundo.

Sus gestos eran impecables y desagradables, 

pero como me gustaban.

El cigarrillo entre sus dedos, su piel blanca y tersa,

la chaqueta negra con exagerados botones dorados,

el cabello recogido de la forma más reservada posible,

ella representaba la perfección.

Su mirada casi siempre absuelta en un mundo silencioso,

su mirada baja, centrada, tranquila, expresiva.

Acostumbraba mirarse en el espejo desnuda durante horas,

Solía decir que la desnudez sin complejos 

era la forma más pura de belleza.

Su espalda desnuda, desnuda y erizada, 

dueña de mis más predecibles fantasías.

Sus palabras siempre eran sorpresas encantadoras

te hacían reflexionar sobre todos los actos realizados.

Siempre era seria, alegre pero seria.

Expresaba su felicidad de una forma más sensata

y original que una simple sonrisa.

Ella.

El mejor enigma que he conocido. 

 

V.

 

El Principio de lo Imposible

•10/12/2004 • Dejar un comentario

Las nueve de la noche

Nos sumergimos en nuestros ojos,

y el peligro nos carcome.

Juntos estamos pero

el presente se hace incierto.

 

Enséñame

mi próximo

deseo

y yo te

enseñaré

tu próxima

locura.

 

V.

Repeat

•07/10/2003 • Dejar un comentario

Hormigas atacando

 

Su alma se llena de heridas que duran solo un día,

un tornado malicioso la destruye poco a poco, en silencio,

queda agotada y el sufrimiento no puede empeorar.

No hay lluvia, tampoco sol, solo queda ese tornado,

que gira y gira sin marear, ese repugnante sentimiento

de deseo, ese ruidoso corazón hipócrita que se hace notar.

Los escorpiones invasores atacan de repente, 

ya no se puede perdonar, no es fácil desaparecer, 

los gritos son ignorados una vez más.

La intención se empieza a cuestionar.

La molestia se asienta y el amor defrauda.

Una vez más… se repite su historia.

 

V.